El presente proyecto ha tenido como objetivo fundamental el desarrollo, formulación y estabilización de aceites de oliva funcionales suplementados con ácidos grasos omega 3 mediante procesos de innovación tecnológica industrial, utilizando como fuente de omega 3 aquellos disponibles comercialmente y empleados por la industria alimentaria en procesos de fortificación y/o suplementación: ácido eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA), así como sus ésteres metílicos y/o etílicos.

La combinación de las nuevas tecnologías ha permitido introducir en un mismo alimento estos ingredientes bioactivos para la formulación de un aceite de oliva funcional capaz de presentar efectos beneficiosos sobre la salud, así como diversas propiedades preventivas y defensivas frente a patologías de la sociedad actual. El ácido graso α-linolénico, es un ácido graso esencial que nuestro organismo no puede sintetizar. Este ácido graso pertenece a la serie omega 3, es el precursor de los metabolitos esenciales eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA). Estos metabolitos esenciales dan lugar a eicosanoides antiagregantes plaquetarios, vasodilatadores y no quimiotácticos, de forma que disminuyen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

A partir del minuto 21:40 podéis conocer un poco más sobre nosotros y sobre este proyecto.